El transformador de aislamiento es uno de esos equipos que pasan desapercibidos hasta que hacen falta de verdad. No sube ni baja la tensión de forma apreciable, no estabiliza, no filtra armónicos por sí mismo… y sin embargo es el corazón de la seguridad eléctrica de un quirófano, la protección de un técnico que repara equipos con tensión y la garantía de continuidad de servicio de muchos procesos industriales que no pueden pararse ante el primer fallo de aislamiento.
Su secreto es la separación galvánica: el circuito que alimenta y el circuito alimentado no tienen ninguna conexión eléctrica entre sí. La energía cruza de un lado a otro únicamente a través del campo magnético del núcleo, y esa frontera invisible cambia por completo las reglas del juego en cuanto a contactos eléctricos, derivaciones a tierra y perturbaciones.
En esta guía te explicamos qué es exactamente un transformador de aislamiento y cómo funciona, en qué se diferencia de un transformador convencional y de un autotransformador, qué tipos existen, dónde es obligatorio u oportuno usarlo (de los quirófanos regulados por la ITC-BT-38 a los talleres de electrónica), cómo dimensionarlo sin quedarte corto y qué dice la normativa, con la mirada práctica de un distribuidor que ayuda a elegir el equipo correcto, no solo a venderlo.
Qué es un transformador de aislamiento y cómo funciona
Un transformador de aislamiento es un transformador con el devanado primario y el devanado secundario físicamente separados y eléctricamente independientes, diseñado específicamente para que no exista ningún camino conductor entre la red de entrada y el circuito de salida. Su relación de transformación suele ser 1:1 (por ejemplo, 230 V de entrada y 230 V de salida), porque su misión no es cambiar la tensión, sino aislar.
El funcionamiento es el de cualquier transformador: la corriente alterna que circula por el primario crea un flujo magnético variable en el núcleo de chapa, y ese flujo induce una tensión en el secundario. La energía pasa de un devanado a otro por acoplamiento magnético, sin que ningún electrón cruce de un circuito al otro. A esa ausencia de conexión conductora entre primario y secundario se le llama separación galvánica o aislamiento galvánico.
Compra Material Eléctrico y Ahorra
Stock permanente, envío 24-48h y precios actualizados constantemente.
Descubre las últimas tendencias en nuestra tienda online.
La separación galvánica, bien explicada
Para entender por qué la separación galvánica protege, hay que recordar cómo te electrocutas en una red normal. En la distribución española de baja tensión, el neutro del transformador de la compañía está conectado a tierra (esquema TT). Eso significa que entre cualquier fase y la tierra que pisas hay 230 V. Si tocas un conductor de fase, tu cuerpo cierra el circuito a través del suelo hasta el neutro de la red, y la corriente te atraviesa.
Ahora coloca un transformador de aislamiento entre la red y el receptor. El secundario que alimenta tus equipos es un circuito flotante: ninguno de sus dos conductores está referido a tierra. Si tocas uno de ellos, no ocurre nada apreciable, porque la corriente no tiene un camino de retorno cerrado: para que circulara, tendrías que tocar a la vez los dos conductores del secundario. Un solo contacto, o un solo fallo de aislamiento a tierra, no genera corriente de defecto peligrosa.
De esa propiedad se derivan las tres virtudes que justifican el equipo:
- Protección de las personas ante el primer contacto o defecto: la medida de protección por separación eléctrica que recogen el REBT y la serie UNE-HD 60364 se apoya precisamente en alimentar el circuito desde una fuente con separación de protección.
- Continuidad de servicio: el primer defecto de aislamiento a tierra no provoca el disparo de ninguna protección, porque apenas circula corriente. El sistema puede seguir funcionando mientras se localiza y repara el fallo, base del esquema IT.
- Barrera contra perturbaciones conducidas: la separación de devanados, reforzada en muchos modelos con una pantalla electrostática conectada a tierra entre primario y secundario, atenúa el ruido de modo común, los transitorios y los acoplos entre la red y los equipos sensibles, y elimina los bucles de tierra entre aparatos interconectados.
Conviene aclarar un matiz honesto: la separación galvánica protege frente al primer defecto o contacto. Si se acumulan dos fallos (por ejemplo, un conductor del secundario derivado a masa y una persona tocando el otro), el riesgo reaparece. Por eso las aplicaciones serias combinan el transformador con vigilancia del aislamiento o limitan el circuito separado a un solo receptor, como veremos en el apartado de normativa.
Para qué sirve un transformador de aislamiento: qué protege exactamente
Bajando a tierra (nunca mejor dicho) la teoría anterior, esto es lo que un transformador de aislamiento aporta en la práctica:
- Protege a las personas que trabajan sobre equipos en tensión o en entornos de riesgo eléctrico elevado: bancos de reparación de electrónica, laboratorios de ensayo, entornos húmedos, y de forma crítica a los pacientes de un quirófano, que pueden tener el corazón literalmente expuesto a corrientes mínimas.
- Protege los equipos frente a perturbaciones de la red: transitorios, ruido eléctrico de modo común y acoplamientos que degradan medidas de precisión, audio profesional o instrumentación de laboratorio.
- Protege el proceso: en industrias donde una parada imprevista cuesta dinero o seguridad (cadenas de frío, bombeos, procesos químicos), alimentar la parte crítica en esquema IT tras un transformador de aislamiento permite tolerar el primer defecto sin interrupción.
- Rompe bucles de tierra entre instalaciones o equipos con referencias de tierra distintas, origen de zumbidos en audio, errores de medida y daños en puertos de comunicación.
Lo que un transformador de aislamiento no hace, y conviene decirlo igual de claro: no estabiliza la tensión (si tu problema son subidas y bajadas sostenidas, necesitas otro equipo, como explicamos en el artículo sobre el estabilizador de tensión y para qué sirve), no protege por sí solo frente a sobretensiones de origen atmosférico, no da respaldo ante cortes (eso es un SAI) y no corrige el factor de potencia. Es una pieza de un sistema, no una navaja suiza.
Transformador de aislamiento vs transformador convencional vs autotransformador
Aquí se concentra buena parte de la confusión que vemos a diario, así que vayamos por partes.
Frente a un transformador convencional de doble devanado
Todo transformador de doble devanado proporciona, de serie, cierta separación entre primario y secundario. La diferencia es de grado y de propósito. Un transformador de aislamiento propiamente dicho está diseñado y ensayado para que el aislamiento sea la prestación principal: aislamiento doble o reforzado entre devanados, devanados bobinados en carretes separados (no superpuestos), rigidez dieléctrica elevada verificada en ensayo, corrientes de fuga mínimas y, en muchos modelos, pantalla electrostática entre primario y secundario. Además, su relación suele ser 1:1, porque no busca cambiar la tensión sino crear la frontera galvánica. Un transformador convencional de máquina o de distribución transforma tensión; uno de aislamiento fabrica seguridad.
Frente a un autotransformador
La diferencia aquí es radical: el autotransformador no tiene separación galvánica en absoluto. En un autotransformador existe un único devanado con tomas intermedias, de modo que primario y secundario comparten físicamente una parte del bobinado y están conectados eléctricamente entre sí. Es una solución excelente para adaptar tensiones (230/400 V, por ejemplo) con menos cobre, menos peso y menos coste que un transformador de doble devanado, pero la red de entrada y el circuito de salida siguen siendo el mismo circuito a efectos de defectos y contactos: un problema en la red llega al receptor, y el secundario hereda la referencia a tierra del primario.
La regla práctica de elección es sencilla: si lo que necesitas es cambiar la tensión y no hay requisito de aislamiento, el autotransformador suele ser la opción más económica y compacta; si lo que necesitas es aislar (personas, equipos o procesos), el autotransformador queda descartado de raíz y la única opción es el transformador de devanados separados. Tienes el análisis completo de cuándo se puede y cuándo no se puede usar autotransformador en nuestro artículo sobre autotransformadores industriales y cuándo son obligatorios, que complementa esta guía sin solaparse con ella.
| Característica | Transformador de aislamiento | Transformador convencional | Autotransformador |
|---|---|---|---|
| Separación galvánica | Sí, reforzada y ensayada | Sí, básica | No |
| Relación de transformación típica | 1:1 (230/230 V, 400/400 V) | Variable según uso | Variable (230/400 V, tomas) |
| Misión principal | Aislar y proteger | Cambiar la tensión | Cambiar la tensión con mínimo coste |
| Pantalla electrostática | Frecuente | Rara | No aplica |
| Apto para esquema IT y quirófanos | Sí | Solo si cumple los requisitos de aislamiento | Nunca |
| Coste y tamaño a igual potencia | Mayor | Medio | Menor |
Tipos de transformadores de aislamiento
El catálogo es más amplio de lo que parece, y elegir bien el tipo evita pagar de más o quedarse corto en protección.
Monofásicos y trifásicos
El transformador de aislamiento monofásico (230/230 V en la red española) cubre desde pequeños equipos de laboratorio de unos cientos de VA hasta varios kVA: bancos de trabajo, equipos médicos individuales, audio, instrumentación. El trifásico (400/400 V, con los grupos de conexión habituales) entra en juego cuando hay que aislar líneas completas de maquinaria, alimentar esquemas IT industriales o dar servicio a procesos de decenas de kVA. En trifásico conviene fijarse en el grupo de conexión y en si se necesita neutro en el secundario, porque condiciona la distribución aguas abajo.
Abiertos, en caja con grado IP y encapsulados
- Ejecución abierta (chasis): el transformador desnudo, pensado para integrarse dentro de un cuadro o una envolvente que ya aporta la protección mecánica. Es la opción habitual en armarios industriales.
- En envolvente con grado de protección IP: con caja metálica o de poliéster, bornas protegidas y grados IP20, IP23 o superiores según el entorno. Para instalación mural en talleres, laboratorios o salas técnicas, o IP elevados en ambientes húmedos y polvorientos.
- Encapsulados en resina: devanados embebidos en resina epoxi, que aporta rigidez dieléctrica extra, resistencia a la humedad, al polvo conductor y a ambientes agresivos, además de reducir el ruido audible. Habituales en aplicaciones exigentes y en equipos médicos.
Con pantalla electrostática y de uso médico
Los modelos con pantalla electrostática intercalan una lámina conductora conectada a tierra entre primario y secundario, que drena las perturbaciones de alta frecuencia y mejora drásticamente la atenuación del ruido de modo común: son los indicados para electrónica sensible, instrumentación y audio. Los transformadores de aislamiento de uso médico son una categoría aparte, con requisitos extremos de corriente de fuga, vigilancia de temperatura y construcción definidos por su norma específica, y son los únicos admisibles en los esquemas IT de quirófanos y salas de intervención.
Aplicaciones reales: dónde se usa un transformador de aislamiento
Veamos los escenarios de uso uno a uno, porque cada uno pide un equipo distinto.
Quirófanos y salas de intervención: la ITC-BT-38
Es la aplicación regulada por excelencia. La instrucción ITC-BT-38 del REBT, dedicada a las instalaciones con fines especiales en quirófanos y salas de intervención, exige alimentar los equipos situados dentro del entorno del paciente mediante un esquema IT médico: un transformador de aislamiento de uso médico por cada quirófano o sala, cuyo secundario queda sin conexión a tierra.
La razón es doble. Primera, la seguridad del paciente: en un quirófano hay catéteres, sondas y electrodos que pueden poner corrientes minúsculas en contacto directo con el corazón, donde el umbral de fibrilación es muchísimo menor que en un contacto cutáneo normal; el secundario flotante reduce las corrientes de fuga a valores ínfimos. Segunda, la continuidad: en mitad de una operación no puede saltar un diferencial; con el esquema IT, el primer defecto de aislamiento no interrumpe el suministro.
El esquema se completa, según la propia ITC-BT-38, con un dispositivo de vigilancia del aislamiento que supervisa permanentemente la resistencia de aislamiento del circuito y activa una alarma óptica y acústica en el cuadro de mando del quirófano cuando detecta el primer defecto, de modo que el personal sepa que debe corregirse sin que se haya producido corte alguno. A ello se suman las medidas complementarias de la instrucción: embarrado de equipotencialidad, suministros complementarios de seguridad y verificaciones periódicas de la instalación. Si trabajas en este ámbito, el transformador se elige siempre de uso médico certificado y con la potencia coordinada con el vigilante de aislamiento.
Talleres de reparación y laboratorios de ensayo
El clásico banco de electrónica: cuando un técnico repara un equipo conectado a la red con el chasis o la circuitería accesibles, trabajar tras un transformador de aislamiento evita que un contacto accidental entre el técnico (a tierra) y un punto en tensión del equipo cierre el circuito. Para que la protección sea real, el criterio profesional es alimentar un solo equipo a la vez desde el transformador y mantener el secundario sin referencias a tierra añadidas. Potencias típicas: de 250 VA a 2-3 kVA monofásicos, a menudo con pantalla.
Equipos electrónicos sensibles, instrumentación y audio
Aquí el enemigo no es el contacto eléctrico sino el ruido: bucles de tierra entre equipos interconectados, zumbido de 50 Hz en sistemas de sonido, perturbaciones conducidas que falsean medidas de precisión. Un transformador de aislamiento con pantalla electrostática rompe el bucle y filtra el modo común. Es una solución habitual en estudios de grabación, laboratorios de metrología, equipos de diagnóstico y salas técnicas con instrumentación delicada.
Obras y alimentaciones provisionales
En obras, ambientes mojados y recintos conductores (depósitos, calderería, interiores metálicos), la separación eléctrica es una de las medidas de protección reconocidas para herramientas portátiles: el transformador de separación alimenta la herramienta con un circuito flotante, de modo que el contacto del operario con una fase del secundario no genera corriente de retorno por el suelo o la estructura. En estos entornos se combinan según el caso con muy bajas tensiones de seguridad (24 V) para las situaciones más severas. La robustez mecánica y el grado IP del conjunto son aquí tan importantes como el propio transformador.
Industria: esquema IT y continuidad de servicio
En procesos industriales críticos, alimentar una parte de la instalación en régimen IT (neutro aislado de tierra o conectado a través de impedancia) tras un transformador de aislamiento trifásico permite tolerar el primer defecto a tierra sin disparo: el vigilante de aislamiento avisa, el mantenimiento localiza el fallo con el proceso en marcha y solo un hipotético segundo defecto provocaría actuación de protecciones. Es la arquitectura típica de hospitales (más allá del quirófano), minería, plantas químicas y líneas de producción continua. Si además de aislar necesitas adecuar tensiones entre la red y tu maquinaria, te interesa el artículo sobre cómo adaptar la tensión en una nave industrial, donde tratamos el problema completo.

Cómo dimensionar un transformador de aislamiento
Dimensionar mal es el error más caro: un transformador corto se calienta y acorta su vida (o directamente no arranca la carga), y uno sobredimensionado en exceso encarece la compra y empeora el rendimiento a baja carga. El proceso correcto tiene cinco pasos.
1. Inventario de cargas y potencia aparente
Lista todos los receptores que colgará del secundario con su potencia. Ojo: los transformadores se dimensionan en kVA (potencia aparente), no en kW. Si tus equipos indican vatios y su factor de potencia, divide: un motor de 3 kW con factor de potencia 0,8 son 3,75 kVA. Si no conoces el factor de potencia, usar 0,8 como hipótesis es razonable para cargas mixtas con motores.
2. Factor de simultaneidad
No todas las cargas funcionan a la vez. Aplica un factor de simultaneidad realista: en un banco de laboratorio con varios equipos quizá solo trabajen simultáneamente la mitad; en una línea de proceso continua, casi todo funciona a la vez y el factor se acerca a 1. Multiplica la suma de potencias por ese factor para obtener la demanda real.
3. Picos de arranque y cargas no lineales
Los motores absorben en el arranque varias veces su intensidad nominal, y las fuentes conmutadas y equipos electrónicos tienen corrientes de conexión elevadas. Un transformador ajustado al consumo de régimen puede hundir la tensión durante esos picos. Las reglas prácticas habituales: con motores de arranque directo, prevé capacidad de sobrecarga transitoria o sube uno o dos escalones de potencia; con abundante electrónica, vigila también la distorsión armónica, que calienta los devanados más de lo que sugiere la potencia media.
4. Margen de reserva
Sobre la demanda calculada, añade un 20-30 % de margen: cubre errores de estimación, ampliaciones futuras y mantiene el transformador trabajando en una zona de carga favorable. Después, redondea al alza a la potencia normalizada del catálogo (los escalones típicos van de 100, 250, 400, 630 VA y 1, 1,6, 2,5, 4, 6,3, 10 kVA en adelante, según fabricante).
5. Tensiones, frecuencia y entorno
Confirma la tensión del primario (230 V monofásico o 400 V trifásico en España), la tensión necesaria en el secundario (en aislamiento puro será la misma; algunos modelos ofrecen tomas para compensar caídas), la frecuencia de 50 Hz y las condiciones del entorno: temperatura ambiente, altitud, humedad, polvo y necesidad de envolvente con grado IP o encapsulado en resina. En instalaciones médicas, recuerda que el transformador se coordina con el vigilante de aislamiento y que la potencia se elige también para que la corriente de fuga total del circuito quede dentro de los límites.
Un ejemplo numérico completo: un laboratorio quiere aislar tres equipos de ensayo de 1,2 kVA, 0,8 kVA y 1,5 kVA, de los que como mucho trabajan dos a la vez. Demanda máxima simultánea: 1,5 + 1,2 = 2,7 kVA. Margen del 25 %: 3,4 kVA. Potencia normalizada elegida: 4 kVA monofásico 230/230 V con pantalla electrostática. Ese es el camino, y no el habitual «ponme el de 2,5 que parece que llega».
Material Eléctrico al Mejor Precio
Marcas líderes, stock inmediato y envío en 24-48h.
Ahora con descuentos en novedades de temporada
Normativa aplicable: REBT y UNE-EN 61558
El marco normativo del transformador de aislamiento en España se apoya en dos pilares: el producto y la instalación.
En cuanto al producto, la referencia es la serie UNE-EN 61558, que establece los requisitos de seguridad de transformadores, fuentes de alimentación, bobinas de inductancia y combinaciones de ellos. Dentro de la serie, la parte 1 recoge los requisitos generales y los ensayos, y las partes 2 detallan los requisitos particulares por tipo de equipo: la UNE-EN 61558-2-4 es la norma particular de los transformadores de aislamiento, la UNE-EN 61558-2-6 cubre los transformadores de seguridad (los que alimentan circuitos de muy baja tensión de seguridad) y existe asimismo una parte específica para los transformadores de aislamiento destinados a locales de uso médico. Al comprar, exige que el equipo declare conformidad con la parte de la serie que corresponde a tu aplicación: es la diferencia entre un transformador de aislamiento de verdad y un transformador 1:1 cualquiera.
En cuanto a la instalación, manda el REBT. La protección por separación eléctrica figura entre las medidas de protección contra contactos reconocidas por el reglamento (desarrollada en la ITC-BT-24 y la norma UNE-HD 60364-4-41 a la que remite), con condiciones como alimentar el circuito separado desde una fuente con separación de protección y mantener el circuito sin conexión a tierra. Para quirófanos y salas de intervención, como hemos visto, la ITC-BT-38 impone el esquema IT médico con transformador de aislamiento y vigilancia permanente del aislamiento. Y con carácter general, la instalación del transformador (protecciones en primario y secundario, secciones, ventilación, accesibilidad) debe ejecutarla un instalador autorizado conforme al propio REBT.
Un consejo de distribuidor que evita problemas en inspecciones: guarda la documentación del transformador (declaración de conformidad, norma de producto, características de corriente de fuga y rigidez dieléctrica). En instalaciones sometidas a inspección periódica, especialmente las médicas, te la pedirán.
Guía de compra: cómo elegir el transformador de aislamiento adecuado
Recapitulemos todo lo anterior en formato de decisión de compra, que es como llegan las consultas a nuestro mostrador. Las cinco preguntas que hay que responder, en orden:
- ¿Qué quieres proteger? Personas (banco de taller, obra, quirófano), equipos (electrónica, audio, instrumentación) o proceso (esquema IT industrial). Esto define la familia: con pantalla, de uso médico, industrial encapsulado…
- ¿Monofásico o trifásico? Según la alimentación disponible y las cargas: 230/230 V para equipos individuales y bancos; 400/400 V para líneas y procesos.
- ¿Qué potencia? La que resulte del dimensionado del apartado anterior: suma de cargas, simultaneidad, arranques y margen del 20-30 %.
- ¿Qué entorno? Cuadro interior seco (ejecución abierta), sala técnica (envolvente IP20-IP23), ambiente húmedo, polvoriento o agresivo (IP superior o encapsulado en resina).
- ¿Qué norma debe declarar? UNE-EN 61558-2-4 para aislamiento general, la parte de uso médico para quirófanos, y la coordinación con vigilante de aislamiento si vas a montar un esquema IT.
| Aplicación | Tipo recomendado | Potencias habituales | Claves de elección |
|---|---|---|---|
| Banco de reparación de electrónica | Monofásico 230/230 V con pantalla | 250 VA – 3 kVA | Un equipo a la vez; secundario flotante |
| Quirófano / sala de intervención | De uso médico, esquema IT | Hasta 10 kVA por sala | ITC-BT-38, vigilante de aislamiento, corrientes de fuga mínimas |
| Audio e instrumentación | Monofásico con pantalla electrostática | 0,5 – 5 kVA | Atenuación de modo común, romper bucles de tierra |
| Obra / recinto conductor | De separación, envolvente robusta | 0,3 – 3 kVA | Grado IP, robustez, un receptor por circuito |
| Proceso industrial en esquema IT | Trifásico 400/400 V industrial | 5 – 100+ kVA | Vigilante de aislamiento, grupo de conexión, ventilación |
| Ambiente húmedo o agresivo | Encapsulado en resina | Según carga | Resina epoxi, IP elevado, margen térmico |
Frente a la ficha técnica de fabricante, que da por sabido casi todo, el papel del distribuidor es precisamente este: cruzar tu aplicación real con el catálogo y evitar tanto el equipo insuficiente como el sobrecoste innecesario. Si dudas entre dos potencias o dos ejecuciones, consulta antes de comprar; corregir después sale siempre más caro.
Errores frecuentes con los transformadores de aislamiento
- Conectar a tierra el secundario «para más seguridad». Es el error conceptual número uno: si refieres el secundario a tierra, destruyes la ventaja del circuito flotante y vuelves a la situación de partida. El secundario de un circuito con separación de protección se mantiene aislado de tierra.
- Usar un autotransformador creyendo que aísla. No aísla nada: primario y secundario comparten devanado. Si el requisito es separación galvánica, el autotransformador está descartado por construcción.
- Alimentar varios equipos desde un transformador de banco de trabajo. Con varios receptores y sus capacidades parásitas, el circuito flotante se degrada y un defecto en un equipo expone al técnico que toca otro. En protección de personas: un transformador, un receptor (salvo esquemas IT vigilados).
- Dimensionar en kW sin mirar el factor de potencia ni los arranques. El transformador vive de los kVA y sufre con los picos. Calcula potencia aparente, simultaneidad y margen.
- Esperar de él lo que no da. No estabiliza tensión, no suple a un SAI ni sustituye al protector de sobretensiones. Cada problema de calidad de red tiene su equipo.
- Olvidar la ventilación y el entorno. Un transformador trabaja caliente; encerrarlo sin ventilación o exponerlo a polvo conductor sin la envolvente adecuada acorta su vida y compromete el aislamiento que justifica su compra.
Conclusión: un equipo discreto para problemas serios
El transformador de aislamiento no es un capricho técnico: es la forma más sólida de crear una frontera eléctrica entre la red y aquello que no puede fallar, sea un paciente en quirófano, un técnico con el soldador en la mano o una línea de producción que no admite paradas. La clave está en entender qué aporta la separación galvánica, elegir el tipo correcto (monofásico o trifásico, con pantalla, médico, encapsulado), dimensionarlo con potencia aparente y margen, y exigir la conformidad con la UNE-EN 61558 que corresponda a tu caso.
En elcorteelectrico.com encontrarás transformadores de aislamiento monofásicos y trifásicos de marcas profesionales, junto con el resto de equipos de adaptación y calidad de red. Y si tu caso no encaja en ninguna casilla de la tabla, cuéntanoslo: dimensionar bien a la primera es más barato que devolver.
Tu Tienda de Material Eléctrico de Confianza
Schneider, Legrand, Simon, Philips y más, con descuentos reales
Haz tu pedido ahora y empieza a trabajar antes.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la separación galvánica de un transformador de aislamiento?
Es la ausencia total de conexión eléctrica conductora entre el primario y el secundario: la energía pasa de un devanado a otro solo por el campo magnético del núcleo. Gracias a ello, el circuito de salida queda flotante respecto a tierra y un solo contacto o un primer defecto de aislamiento no genera una corriente peligrosa.
¿Qué diferencia hay entre un transformador de aislamiento y un autotransformador?
El transformador de aislamiento tiene dos devanados independientes y proporciona separación galvánica. El autotransformador usa un único devanado compartido, por lo que primario y secundario están conectados eléctricamente y no aísla en absoluto. El autotransformador sirve para adaptar tensión con menor coste; el de aislamiento, para proteger personas, equipos y procesos.
¿Por qué es obligatorio el transformador de aislamiento en quirófanos?
Porque la ITC-BT-38 del REBT exige alimentar los equipos del entorno del paciente mediante un esquema IT médico: un transformador de aislamiento de uso médico por sala con vigilancia permanente del aislamiento. Así se minimizan las corrientes de fuga que podrían afectar a un paciente y el primer defecto no interrumpe el suministro durante una intervención.
¿Un transformador de aislamiento protege contra sobretensiones y cortes de luz?
No es su función. Atenúa perturbaciones conducidas y ruido de modo común, sobre todo si lleva pantalla electrostática, pero no sustituye al protector de sobretensiones, no estabiliza la tensión y no da respaldo ante cortes como un SAI. Cada uno de esos problemas requiere su equipo específico.
¿Cómo se dimensiona un transformador de aislamiento?
Se suman las potencias aparentes (kVA) de las cargas, se aplica un factor de simultaneidad realista, se tienen en cuenta los picos de arranque de motores y electrónica, y se añade un margen del 20-30 % antes de redondear a la potencia normalizada superior. También hay que confirmar tensiones (230 o 400 V), frecuencia y condiciones del entorno.
¿Qué normativa debe cumplir un transformador de aislamiento en España?
Como producto, la serie UNE-EN 61558, con la parte 2-4 específica de transformadores de aislamiento y la parte de uso médico para quirófanos. Como instalación, el REBT: la separación eléctrica como medida de protección contra contactos y, en quirófanos y salas de intervención, los requisitos del esquema IT médico de la ITC-BT-38.
Todo lo que Buscas, en un Solo Clic
Desde pequeñas reparaciones hasta instalaciones completas, tenemos todo el material eléctrico que necesitas. Miles de referencias disponibles: automatismos, cuadros eléctricos, domótica, iluminación, cableado y mucho más. Todo organizado para que encuentres lo que buscas en segundos.
Explora nuestro catálogo completo y haz tu pedido online ahora.




